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Reclamaciones de hogar resueltas
92%
2
sedes: Vigo y A Coruña
4.7★
Valoración media en Google
¿En qué te podemos ayudar?
Reclamación por daños por agua
Defensa frente a filtraciones, humedades e inundaciones que la compañía intenta excluir o minimizar.
Reclamaciones por incendios
Gestión completa cuando el seguro del hogar reduce o niega la cobertura de daños por fuego.
Robos y actos vandálicos
Reclamación de indemnizaciones por pérdida de bienes o desperfectos ocasionados en la vivienda.
Fenómenos naturales
Casos de daños por tormentas, viento, nieve o granizo, que suelen generar negativas en las aseguradoras.
Daños eléctricos y electrónicos
Reclamaciones por cortocircuitos, subidas de tensión o daños a electrodomésticos no reconocidos por la póliza.
Conflictos por infravaloración
Defensa ante indemnizaciones que no cubren el valor real de la reparación o sustitución de bienes dañados.

El seguro del hogar debería ser la garantía de tranquilidad en situaciones como inundaciones, incendios, robos o daños estructurales. Sin embargo, las negativas y retrasos por parte de la compañía de seguros son habituales. Reclamaciones rechazadas, indemnizaciones muy por debajo del valor real o cláusulas confusas en la póliza generan problemas que afectan directamente a tu vivienda y economía.
Con abogados especializados en seguros hogar, estas situaciones se afrontan con seguridad y estrategia legal.
Reclamar al seguro puede convertirse en un proceso complejo. La aseguradora suele apoyarse en informes periciales propios, cláusulas restrictivas o valoraciones mínimas de los daños.
Contar con un abogado especialista en seguros de hogar permite equilibrar la balanza, interpretar correctamente la póliza y exigir que la compañía cumpla con lo pactado. Además, la defensa jurídica resulta clave cuando la aseguradora se niega a cubrir siniestros evidentes.
PASO 1
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Por teléfono, WhatsApp o formulario.
PASO 2
Valoración gratuita
Analizamos tu póliza y el rechazo o infravaloración.
PASO 3
Reclamación
Negociamos con la aseguradora, con perito propio si hace falta.
PASO 4
Indemnización
Vía amistosa o, si es necesario, vía judicial.
Años de práctica en reclamaciones contra compañías de seguros del hogar avalan la capacidad para gestionar todo tipo de siniestros.
Se combate cualquier intento de la aseguradora de reducir el valor de los daños, presentando informes y pruebas objetivas.
Desde la vía amistosa hasta el procedimiento judicial, cada reclamación se construye para conseguir la indemnización justa.
Un seguro de hogar normalmente cubre daños por agua, incendios, robos, responsabilidad civil y, en algunos casos, asistencia jurídica o reparaciones urgentes. Sin embargo, las coberturas exactas dependen de lo que figure en la póliza. Por eso es fundamental leerla con detalle y verificar si el siniestro que has sufrido está incluido.
Las negativas suelen justificarse con argumentos como exclusiones de la póliza, daños supuestamente anteriores al contrato o falta de mantenimiento adecuado. También es frecuente que se nieguen a cubrir fenómenos naturales alegando que no están dentro de la póliza básica. Estas situaciones generan gran frustración y obligan al asegurado a reclamar al seguro de manera formal.
El primer paso es notificar el siniestro dentro del plazo indicado en la póliza, generalmente de 7 días. Después debes aportar toda la documentación posible: fotografías, facturas, presupuestos de reparación o informes de daños. Si la aseguradora rechaza la reclamación o reduce la indemnización, puedes iniciar un procedimiento amistoso o acudir a la vía judicial.
La infravaloración es una de las prácticas más comunes. La aseguradora calcula una indemnización menor al valor real de los daños. En este caso, es recomendable aportar presupuestos de reparación, informes periciales independientes y toda prueba que refleje el coste real. Reclamar al seguro con documentación sólida refuerza la posición del asegurado.
La infravaloración es una de las prácticas más comunes. La aseguradora calcula una indemnización menor al valor real de los daños. En este caso, es recomendable aportar presupuestos de reparación, informes periciales independientes y toda prueba que refleje el coste real. Reclamar al seguro con documentación sólida refuerza la posición del asegurado.
Habitualmente se requieren: la póliza del seguro del hogar, la comunicación inicial del siniestro, informes técnicos o periciales, fotografías de los daños, facturas de reparación y cualquier respuesta emitida por la aseguradora. Contar con pruebas completas fortalece la reclamación y reduce las posibilidades de rechazo.
Un abogado de seguros analiza la póliza, detecta cláusulas abusivas y aporta estrategias legales para lograr la indemnización que corresponde. Además, su intervención evita que la aseguradora se aproveche de la falta de conocimientos técnicos del asegurado. La defensa jurídica aumenta las probabilidades de éxito, tanto en una negociación amistosa como en un procedimiento judicial.
La compañía de seguros está obligada a contestar en un plazo máximo de 40 días desde la notificación del siniestro. Si no cumple, debe abonar una parte mínima de la indemnización y continuar con el proceso de valoración. Superado ese tiempo, se pueden reclamar intereses de demora además del importe total de los daños.